La jueza entendió que ya fueron juzgados por los mismos hechos en Hato Mayor. Se les acusaba de cobrarle al Estado más de 4,000 millones de pesos por unos terrenos en Higüey con documentos falsos. La Pepca apelará.
La jueza suplente del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Franchesca Potentini, declaró inadmisible la acusación contra Ana Linda y Emir Fernández de Paola, dos hermanos vinculados al caso Calamar. Con esa decisión, la acusación contra ellos no sigue adelante en el Distrito Nacional.
El motivo es la doble persecución. La jueza entendió que los hermanos ya enfrentaron un proceso por los mismos hechos y con las mismas partes en Hato Mayor, y la ley impide juzgar a alguien dos veces por lo mismo.
¿De qué se les acusaba? Según el Ministerio Público, los hermanos habrían falsificado sus actas de nacimiento para hacerse pasar por sobrinos de Alessandro de Paola Sangiovanni, dueño de una parcela en Higüey. Esa parcela se vendió al Estado por más de 4,000 millones de pesos, en una operación que la fiscalía considera fraudulenta y vincula con el caso Calamar. Los cargos eran estafa, falsificación de documentos y lavado de activos.
El pago se hizo durante la gestión del exministro de Hacienda Donald Guerrero. El expediente de los hermanos se había separado del resto del caso por la salud de Ana Linda.
La jueza también declaró inadmisible la acusación de la familia Grisolía, que era parte querellante.
La decisión no convence a todos. El fiscal Miguel Collado, de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), adelantó que apelarán.
José Amado Javier Bidó, abogado de quienes se presentan como los verdaderos herederos de De Paola Sangiovanni, calificó la decisión de errónea. Sostiene que sus representados no formaron parte del proceso de Hato Mayor, y que allí se persigue a los hermanos por falsificar actas, mientras que en el Distrito Nacional se les acusa de usar esos documentos para cobrar.
La defensa, representada por el abogado Gabriel Brugal, sostiene lo contrario: que son “los mismos hechos” y las mismas partes, y que ya fueron fallados en primer grado en Hato Mayor. Esa decisión la apeló el Ministerio Público.
Ana Linda Fernández de Paola se mostró satisfecha. “Estamos muy conformes en el hecho de que ya sabíamos lo que iba a venir, porque nosotros siempre hemos sido inocentes”, dijo.
Mientras, el juicio de fondo contra Donald Guerrero y otros exfuncionarios del caso Calamar quedó aplazado para el miércoles 30 de septiembre, por una licencia médica del excontralor Daniel de Jesús Caamaño, uno de los imputados.