Dirigentes comunitarios y comerciantes se quejan de cortes largos, averías que tardan un día o más en resolverse y facturas más altas. Edeeste dice que el servicio ya mejora.
Los apagones en Higüey pueden durar hasta 16 horas en varios sectores, según dirigentes comunitarios. La situación golpea a hogares y a pequeños negocios como colmados, panaderías y salones de belleza.
El dirigente comunitario Ciro Valdez dice que hay cortes programados de nueve de la mañana a seis de la tarde, y que a eso se suman las averías, que pueden alargarse durante la noche. Menciona problemas repetidos en Villa Guerrero, Villa María, Villa Cerro, Los Morales, Elio María Montás, La Pangola y Cerro Lindo, con transformadores que no dan abasto para tantas casas.
“Lo que hacen es que van y alzan la vela con un transformador de baja potencia”, critica Valdez. Cuando se reporta una avería, la solución tarda “en el mejor de los casos 24 horas”, y a veces hasta dos días.
En Los Ríos de Anamuya, el presidente de la junta de vecinos, Francisco Javier Pérez González, conocido como Palenque, cuenta que la luz se va tres o cuatro veces por semana. Le preocupa la seguridad: asegura que en un apagón de madrugada atracaron a tres personas en su sector. También dice que las facturas han subido aunque reciben menos horas de servicio. “Es que no es lógico que la población pague más por lo que recibe menos”, afirma.
Efraín Manzano, dueño de un colmado, explica que tiene que gastar en planta eléctrica, inversores y combustible para mantener fríos los productos. Asegura que antes pagaba entre 6,000 y 8,000 pesos al mes de luz y que ahora la factura llega a unos 20,000 o más.
Edeeste, la distribuidora de electricidad del este, reconoce que hubo varias interrupciones en las últimas semanas. Su encargado de Comunicación Regional, Willy Pizarro, las atribuye a tres cosas: la construcción de un circuito nuevo para aliviar otro que estaba sobrecargado; fallas en cables soterrados durante fuertes vientos y rayos, que obligaron a apagar una subestación completa durante unas dos semanas; y transformadores que colapsaron por sobrecarga.
Como ejemplo citó el sector San Pedro, que estuvo unos tres días sin luz: falló un transformador y luego falló también el que se puso en su lugar.
Según Pizarro, tras terminar los trabajos en la subestación, el servicio ha empezado a mejorar. Adelantó que habrá trabajos en otra subestación, pero que esos cortes serán programados y avisados con tiempo.