En el Foro Mundial de la Alimentación, en Roma, Abinader atribuyó la salida de RD del mapa del hambre al aumento de la producción, la mejora de los ingresos y las ayudas sociales, y reconoció que aún hay desafíos.
El presidente Luis Abinader celebró en Roma la salida de la República Dominicana del mapa del hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Según explicó en el Foro Mundial de la Alimentación 2026, la subalimentación en el país bajó del 21.3 % a menos del 2.5 %, el umbral que usa la FAO.
«Ese logro no pertenece a un presidente ni a un gobierno, pertenece a toda la República Dominicana», dijo. Lo atribuyó al aumento de la producción de alimentos, a la mejora de los ingresos de los hogares y a la ampliación de los programas sociales.
Abinader dio varias cifras. Entre 2004 y 2024, la producción de alimentos por habitante creció un 122.3 %. Entre 2015 y 2025, el ingreso real de los hogares subió un 43.7 %, la pobreza monetaria bajó del 41.1 % al 17.3 % y la pobreza extrema, del 8.7 % al 2.2 %. Para 2026 proyectó una pobreza de alrededor del 14 %.
En protección social, destacó que la alimentación escolar pasó de 1.7 millones de estudiantes en 2019 a más de 2.2 millones en 2025, que los subsidios Aliméntate y Bono Gas llegan a más de 1.4 millones de hogares y que 163 comedores económicos reparten cada día más de 183,000 raciones gratuitas.
También defendió el subsidio a la urea: según un estudio oficial, sin él un 30 % de los pequeños productores habría salido del mercado. Y mencionó un plan contra la sequía agrícola para 2026-2027, con protección de cuencas y mejoras en el riego.
Pese a los avances, reconoció que el trabajo no ha terminado. «Mientras exista una sola familia dominicana que tenga dificultades para alimentarse correctamente, tendremos trabajo por hacer», afirmó.