Santo Domingo. – ¡Que los niños sean niños, caramba! El Día Mundial contra el Trabajo Infantil se celebra el 12 de junio con el objetivo de denunciar la explotación infantil que aún existe en muchos países del mundo. Miles de niños son obligados a trabajar, negándoles derechos fundamentales como la educación, la salud y la posibilidad de desarrollarse de manera integral.
Aunque se han logrado avances importantes en las últimas décadas, millones de niños continúan realizando trabajos que ponen en riesgo su salud, educación y desarrollo. Muchos de ellos trabajan largas jornadas en condiciones peligrosas. En buen dominicano: Un niño no debería estar cargando bloques ni vendiendo dulces en un semáforo cuando tendría que estar en la escuela.
Se considera trabajo infantil cualquier actividad que priva a los niños de su infancia, su potencial y su dignidad. Muchos niños trabajadores abandonan la escuela o tienen dificultades para asistir de forma regular. Sin educación, sus oportunidades de construir un mejor futuro se reducen considerablemente.
“Un niño no nació para trabajar; nació para jugar, aprender, descubrir el mundo y construir un futuro lleno de posibilidades “, publicó El Nuevo Diario en su cuenta de X. Una reflexión que duele porque es cierta. Cuando veas a un niño trabajando, recuerda que detrás de esa realidad hay sueños que se están apagando.