Refidomsa tiene sobre sus hombros una responsabilidad de las grandes: ayudar a que la República Dominicana siga trabajando, rodando y produciendo. Y es que si esa empresa se llegara a trancar, el país entero lo sentiría.
Por eso hay que ponerle el ojo a los resultados de Refidomsa durante el segundo trimestre de 2026. La empresa logró que sus equipos estuvieran trabajando en un 99.9%. Es decir, dicho sin muchas vueltas: las máquinas estuvieron prácticamente al cien, dando y dando sin coger descanso.
También logró vender 6.5 millones de barriles , la cifra más alta registrada durante un segundo trimestre desde 2016. Eso no es un numerito cualquiera ni pajita de coco. Es una señal clara de que la operación está caminando y de que la refinería está respondiendo a las necesidades del mercado.

Y hay más señores. Las demoras de los buques quedaron un 40% por debajo de lo proyectado a principios del año. Menos tiempo esperando significa menos rebú, menos complicaciones, mejor organización y una operación mucho más eficiente.
Aquí no hay que ponerse bobo ni andar con vaina: cuando los equipos funcionan, los barcos se manejan a tiempo y el combustible llega donde tiene que llegar, el país sale ganando, y eso se debe a una buena gerencia.
Porque estemos claros señores, esos resultados no caen del cielo ni aparecen por arte de magia. Detrás de cada cifra hay un equipo de colaboradores fajados, desde los que están metidos de lleno en las operaciones hasta quienes trabajan en las oficinas y las áreas de apoyo. Cada quien pone su granito de arena para que la cosa fluya como manda la ley.
Y hay que decirlo con nombre y apellido: Refidomsa , bajo la gestión de Samuel Pereyra , está mostrando resultados concretos, sin chercha ni bulto. Es justo reconocerlo.
Ahora toca mantener el ritmo, seguir trabajando duro y no dormirse en los laureles. Y señores, pónganle el ojo a esto: de seguir así, la gestión de Samuel Pereyra en Refidomsa va rumbo a dejar números históricos, dejando una huella positiva cómo la que dejó en Banreservas.