Movida fuerte en una institución clave para la niñez dominicana. La directora del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI), Josefa Castillo, ordenó suspender de forma preventiva varios contratos de alimentos por presuntas irregularidades en el proceso de licitación.
La decisión salió del propio Comité de Compras de la institución, que detectó lo que describe como indicios de prácticas colusorias (es decir, posibles acuerdos por debajo de la mesa entre empresas) en la Licitación Pública para el suministro y distribución de alimentos. Todo quedó documentado en el Acto Administrativo No. CC-2026-0144.
La suspensión de las adjudicaciones se formalizó mediante el Acto Administrativo No. CC-2026-0103. Entre las empresas alcanzadas por la medida figuran Food Truck Dominicana-Vimica, Viramica y Nurks, que habían resultado adjudicatarias por unos RD$169.4 millones dentro de un proceso que en total ronda los RD$401.5 millones.
Según explicó la institución, el objetivo es preservar la transparencia, la legalidad y la integridad del procedimiento mientras la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) y Pro-Competencia emiten sus conclusiones.
En corto: el INAIPI frenó a tiempo un proceso que olía raro y lo puso en manos de los organismos que fiscalizan. Un tema para seguirle la pista, porque hablamos de la comida de miles de niños.