Palabras fuertes desde el Ministerio Público. La procuradora Yeni Berenice Reynoso calificó de “profundamente doloroso” uno de los aspectos más sensibles del caso SeNaSa: el presunto robo de medicamentos destinados a pacientes de cáncer.
Para la funcionaria, ver a un grupo asociarse presuntamente para robar y quitarles los medicamentos y la atención a personas que luchan contra el cáncer es algo que duele de verdad. No es solo dinero público: es gente vulnerable que depende de esos recursos para seguir viviendo.
El caso, conocido como SeNaSa 2.0, mantiene una investigación activa en la que se analizan millones de transacciones y documentos. Según las evidencias reunidas, dentro del Seguro Nacional de Salud habrían operado varias estructuras: una presuntamente encabezada por Santiago Hazim, otra vinculada a Luis Guzmán —también procesado— y una tercera que se habría desarrollado desde el área de oncología.
Las cifras que se manejan son de escándalo: se habla de un fraude alegado que supera los RD$15,000 millones en perjuicio del Seguro Nacional de Salud.
En corto: más allá de los números, lo que indigna es el fondo del asunto. Tocar la salud de los enfermos de cáncer es de las cosas que más pesan, y la justicia tiene la palabra para que esto no quede impune.