Quedó formalizado. El presidente Luis Abinader fue proclamado presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para el período 2026-2030, consolidando así el control del liderazgo del partido de gobierno.
El acto se celebró este domingo en el Club Polideportivo San Carlos, en el Distrito Nacional, como cierre de la XXIV Convención Nacional Ordinaria del PRM. La proclamación llegó tras la elección de Abinader en agosto, sin oposición, mediante una plancha unificada que había acordado la Dirección Ejecutiva.
Junto a él quedó juramentada toda la nueva cúpula: Juan Garrigó Mejía como secretario general, Gloria Reyes en la Secretaría de Organización y Deligne Ascención como primer vicepresidente nacional. Las vicepresidencias segunda a quinta quedaron en manos de Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos, respectivamente.
En su primer discurso como jefe de la organización, Abinader proyectó al partido hacia nuevas victorias electorales, pero soltó una frase que dio de qué hablar: aseguró que no usará su posición para imponer un heredero político.
En corto: Abinader amarra las riendas del PRM de cara a los próximos años. Con el partido bajo su mando directo, el oficialismo empieza a mover sus fichas pensando en lo que viene.