Buenas señales en medio del ruido de afuera. La economía dominicana registra un crecimiento de 4.5 % hasta julio, y lo hace justo cuando el panorama internacional viene bien complicado por la crisis del mercado petrolero y las altas tasas de interés en Estados Unidos.
Así lo destacó el ministro de Hacienda, Magín Díaz, quien explicó que el empuje viene de varios motores: la construcción, el sistema financiero, la minería y el turismo. Y sumó otro dato positivo: la inflación ha ido bajando.
Para dimensionar el golpe que se ha aguantado: el precio del petróleo llegó a subir entre 70 % y 80 % a nivel internacional. Aquí eso se tradujo en un alza de alrededor de 17 % en la gasolina y de entre 15 % y 18 % en otros combustibles.
¿Cómo se amortiguó? Con plata del Estado. El Gobierno ha destinado cerca de RD$30,000 millones para contener el impacto del alza de los combustibles en el bolsillo de la gente. En paralelo, el gasto corriente subió un 7 % en el primer semestre, mientras que la inversión pública creció un 34 % respecto al año pasado.
En corto: la economía aguanta el chubasco de afuera, y eso es mérito. Pero el subsidio a los combustibles no es gratis: hay que ver cuánto tiempo se puede sostener si el petróleo no da tregua.