La pieza crea la Dirección General de Juegos de Azar, obliga a las bancas a mantenerse a 500 metros de escuelas e iglesias y congela las nuevas licencias por diez años. Ahora pasa al Poder Ejecutivo.
El Senado aprobó el proyecto de ley que regula los juegos de azar en el país. La pieza crea una dirección general para el sector, fija distancias mínimas para instalar bancas y frena la entrega de nuevas licencias durante diez años.
La aprobación fue en única lectura este martes. El proyecto lo propusieron los senadores Félix Bautista y Pedro Catrain, y con este paso concluye su trámite en el Congreso: ahora pasa al Poder Ejecutivo, que puede promulgarlo u observarlo.
El texto crea la Dirección General de Juegos de Azar, un organismo autónomo y descentralizado, con personalidad jurídica y autonomía administrativa, financiera y técnica. Será el que ponga las reglas y vigile a un sector que hasta ahora funciona repartido entre varias normas.
Buena parte de la ley se ocupa de dónde puede instalarse cada negocio. Las bancas tendrán que estar a 500 metros de escuelas, universidades, iglesias, hospitales, cuarteles, estancias infantiles y sedes de los poderes del Estado. También se exigen 500 metros entre bancas deportivas y agencias hípicas, y 200 metros entre bancas de lotería. Los casinos quedan fuera de esas restricciones.
Para los casinos la ley establece licencias con diez años de vigencia y solo permite instalarlos en hoteles de cuatro estrellas o más. Las salas de máquinas tragamonedas necesitarán una licencia aparte.
La norma incluye además una moratoria: durante diez años, contados desde que se publique el registro de licenciatarios, no se otorgarán nuevas licencias. Quedan exceptuados los casinos en hoteles y en zonas turísticas.
Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con multas y suspensión temporal de las operaciones, entre otras medidas.
“Es una ley país que pondrá reglas a un sector que funciona como chivo sin ley”, dijo el senador Ramón Rogelio Genao, a favor de la pieza.
No hubo unanimidad. Varios senadores rechazaron la aprobación y pidieron que el proyecto volviera a comisión para estudiarlo con más calma. Entre ellos, Alexis Victoria Yeb sostuvo que debió analizarse más antes de ser aprobado.