El dolor de cabeza de todos los días vuelve a estar sobre la mesa. El INTRANT anunció un esfuerzo en grande, con expertos internacionales, técnicos y el sector privado, para atacar de una vez el caos del tránsito en la República Dominicana.
La institución la dirige ahora el general Juan Manuel Méndez, quien tras 21 años al frente del COE asumió el que muchos consideran su reto más difícil, luego de la renuncia de Milton Morrison. El trabajo se coordina desde el Gabinete de Transporte y responde a un problema que crece sin parar: el parque vehicular del país ya supera los seis millones de unidades.
La estrategia integral incluye varios frentes: reordenar el tránsito en los corredores principales, optimizar la red de semáforos, regular los parqueos, manejar por horarios los flujos de tráfico laboral y escolar, y aplicar un nuevo régimen de consecuencias para las infracciones, en coordinación con la Procuraduría.
Eso sí, Méndez fue honesto y bajó las expectativas de una varita mágica: dijo que el tránsito “no tiene una solución inmediata” y que su gestión se enfocará en gestionarlo mediante coordinación institucional y cumplimiento de la ley.
En corto: por fin un plan serio y con ayuda de afuera para el tapón que nos quita horas de vida. Habrá que ver si esta vez las intenciones se traducen en calles más fluidas.