El Banco Central subió su tasa de referencia de 5.25 % a 5.50 %. Cuando eso pasa, los bancos suelen cobrar más por los préstamos, y quien tenga uno a tasa variable puede ver subir su cuota.
La tasa del Banco Central subió este miércoles de 5.25 % a 5.50 %. Es la tasa de política monetaria, la de referencia con la que la entidad guía el costo del dinero en el país, y cuando sube, lo normal es que los bancos también encarezcan sus préstamos.
En la práctica, pedir dinero prestado para un vehículo, una vivienda o un gasto personal costará más. Y las personas que ya tienen un préstamo a tasa variable pueden notar un aumento en su cuota mensual.
¿Por qué lo hizo? El Banco Central lo explica como un freno preventivo: el petróleo se ha encarecido por el conflicto en Medio Oriente, hay problemas en el transporte de mercancías por el mundo y el clima está afectando el precio de los alimentos. Quiere evitar que esas subidas se contagien a más precios. Estados Unidos y Europa también subieron sus tasas en septiembre.
La inflación viene bajando, de 5.67 % en junio a 5.13 % en agosto, pero todavía está por encima de la meta de 4 %, con un punto de margen arriba o abajo. El Banco Central espera llegar a la meta en el último trimestre del año.
No todos los economistas ven la medida igual. Rafael Espinal la considera «obligatoria y necesaria» y dice que busca proteger la meta de inflación y evitar que la gente pase sus ahorros a dólares y que el dólar suba. Pero advierte que encarecer el crédito golpeará a la construcción y a la industria, que han sido los motores de la economía este año: «La decisión local afectará a mediano plazo el crecimiento».
La economista Ellen Pérez Ducy cree que la medida busca sobre todo evitar que salgan capitales del país, pero «no luce que será muy efectiva para controlar la inflación». Según ella, muchos precios suben por otras razones: márgenes comerciales más altos en salud, educación y restaurantes, el petróleo en el transporte y los cereales importados en los alimentos. También advierte que el crédito ya crece poco y que, sin contar los préstamos para vivienda, apenas avanza un 6.3 %.
Por ahora, el Banco Central mantiene que la economía crecerá alrededor de 4.5 % este año.